
Recurramos al Diccionario de la Real Academia Española de la Lengua para extraer las definiciones de los términos que nos ocupan (videncia, vidente, clarividencia...):
Para el más común de los mortales es difícil asumir y dar crédito a que alguien, ser humano como cualquiera de nosotros, sea capaz de adivinar con certeza hechos futuros o incluso pasados. Apelando a la lógica puramente científica es un hecho innegable que es difícil de creer.
A lo anterior se suma que en los tiempos que corren hay una proliferación de “supuestos” videntes, clarividentes, tarotistas y profesionales de otras tantas mancias que nos aseguran tener el poder de leer nuestro futuro. Y si bien no es oro todo lo que reluce, no es menos cierto que “haberlos, haylos” y que con toda seguridad son profesionales de la adivinación como Vd. puede ser un mecánico, una administrativa o trabajar en sus labores desde casa.
Y es a este selecto grupo al que nos queremos referir con estas líneas. Debemos ser capaces de abstraernos de lo peyorativo e intentar descubrir dónde está el profesional y dónde el intruso de tan vilipendiado grupo.
Si bien a este Directorio Profesional de Videncia tiene acceso libre y gratuito todo aquel que quiera publicar en él su ficha correspondiente, apelamos a la propia intuición del visitante para distinguir los unos de los otros. Es muy probable que con sólo unos minutos de conversación y, por ende, un gasto contenido, sepamos si nos encontramos ante un verdadero vidente o un vendedor de humo.
Les invitamos a que concedan al menos el beneficio de la duda a todos y cada uno de los aquí incluidos. Dé fiabilidad a aquel o aquella que se lo gane con sus predicciones.